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Capítulo 1: Un misterioso intruso

Narro yo:


Era una tarde hermosa en Equestria . “Hermosa” principalmente para las Princesas de Canterlot, pues el Imperio de Cristal ya no corría peligro. Con Rey Sombra derrotado y con el Corazón de Cristal encontrado, ya todo estaba bien en Equestria. Y lo mejor es que Celestia supo que Twilight “estaba muy cerca de estar lista”

- Te lo dije pequeña hermana. – dijo Celestia – Una prueba más y estará lista.

- Entonces es hora de darle esto – dijo Luna mostrándole el libro de Star Swirl el Barbado, con su obra maestra inconclusa en la última página.

- Sí y mira: Ahí está el tren llevando a la futura Princesa a Ponyville – dijo la Princesa del Sol señalando el tren que pasaba por las montañas.


- Pero… ¿Y si ella falla?


- No lo ha hecho hasta ahora, y no lo hará. Tengo fe en ella.


- Si tú lo dices…


- Ella puede, yo sé que ella puede…


Más tarde, siendo casi la noche, Celestia y Luna platicaban sobre lo ocurrido en el Imperio de Cristal y todo lo relacionado a ello.


- Nuestra sobrina ha crecido, Luna – dijo Celestia con la mirada perdida en la lejanía de su enorme salón.


- Muy rápido – asintió la Princesa de la Noche.


- Recuerdo que hace poco era una adorable niña, mas ahora está casada y junto con su esposo liderarán un Imperio.


- Y temo que algún día sabrá lo que todo este tiempo le hemos ocultado – dijo Luna cabizbaja.

Celestia soltó un largo suspiro y dijo:


- Tarde o temprano ese día va a llegar… ¡Por Equestria! Mira la hora, nos toca mover los astros.


- Vamos – dijo Luna mientras se levantaba de su sillón favorito.


Como siempre, las Princesas movían el Sol y la Luna desde el balcón más grande del Castillo, que estaba cerca de sus habitaciones. Era la tradición que mantenían por años. Unos guardias les abrieron las puertas del balcón y una vez afuera, Celestia bajó el Sol y Luna subió la Luna. Como los guardias se quedaron embobados mirando el hermoso espectáculo (sí, era hermoso) un pony con capa y capucha negra entró rápidamente a la habitación de la Princesa Celestia sin ser visto por los guardias. Era un unicornio pues con su magia color verde oscuro sacó un montón de cosas de debajo de la cama de Celestia. Había muchas cosas, desde libros muy antiguos y objetos interesantes hasta pelusas y polvo. Al parecer este intruso encapuchado sabía lo que buscaba, pues no le presto ni la más mínima atención a los objetos interesantes que acababa de sacar. Solo se interesó por un cofre azul con adornos dorados e incrustaciones de las más hermosas gemas que hay. Fue lo último que sacó, pues estaba muy al fondo. Al parecer este cofre tenía una cerradura mágica, pues no había ninguna forma de abrirlo a simple vista. El pony alzó ligeramente su capa y sacó un pergamino, para luego leerlo y lanzarle un hechizo al cofre que sorprendentemente se abrió. Dentro del cofre había fotos en blanco y negro de Celestia y Luna de pequeñas. La mayoría eran de ellas y… ¿Un unicornio color gris con ojos y pelo de color azul? ¿Con Cutie Mark de un rayo azul saliendo de una nube gris? ¿Quién sería este unicornio de las fotos? Al pony de negro no pareció importarle mucho este unicornio de color gris. Sacó del fondo del cofre un libro de apariencia antigua con la Cutie Mark de Celestia en la portada. El pony lo abrió y comenzó a leerlo rápidamente. El libro parecía ser un diario, pues tenía la letra de Celestia y cada página correspondía a un día. El pony encapuchado pasó frenéticamente las páginas hasta llegar a las finales. Debido a la capucha no se podía ver la expresión del pony, pero al llegar a la última página, dos lágrimas cayeron casi al mismo tiempo de sus ojos. Luego, cerró el diario y comenzó a guardar debajo de la cama todas las cosas que había sacado, y dejó todo como si no hubiera pasado nada. Entonces ejecutó un hechizo que lo teletransportó a una habitación. Parecía ser su habitación. Entonces se quitó la capucha, y la capa; y el misterioso pony resultó ser… ¡Un guardia real! ¡Sí, un guardia real se metió a husmear en la habitación de la Princesa Celestia! Era un unicornio blanco, con melena roja y amarilla, ojos dorados y magia color verde oscuro. Su Cutie Mark era una espada de color rojo y todos lo llamaba Red Stream. Soltó un largo suspiro, se colocó su armadura y se dirigió de nuevo a la habitación de Celestia; solo que esta vez se quedó en la puerta. Justo después, las Princesas entraron de mover los astros.


- Qué bien Red Stream, puntual como siempre – dijo la Princesa Celestia.


- Es un honor velar por su seguridad, Alteza – dijo Red Stream haciendo una reverencia.


Luego Celestia y Luna se dirigieron cada una a su habitación. Ambas habitaciones quedaban una al lado de la otra. La labor de Red Stream era vigilar ambas habitaciones durante toda la noche. Era una medida de seguridad estrictamente necesaria que las Princesas hacían cumplir. Nunca se sabe quién podría estar planeando atacar Equestria. Por eso siempre ponían a los mejores guardias a vigilar las habitaciones. Esta vez, le tocó a Red Stream. De repente llega al pasillo un pegaso, de color marrón, con ojos y pelo azules. Su Cutie Mark era un escudo dorado con una estrella azul, por lo que se podía deducir que también era un guardia real.


- Hey Red – dijo el pegaso – te tocó hacer guardia de noche.


- Sí, ¿tú estás libre?


- Así es… ¿Te importa si te hago compañía?


- Claro que no… Estar aquí toda la noche solo es algo aburrido.


Después de unos segundos el pegaso pregunta:


-Te noto extraño, amigo. ¿Pasa algo?


- No, nada. Estoy bien.


- No me engañas, sé que te pasa algo.


- Siento… nostalgia por mi familia, mi ciudad natal – dijo rápidamente y sudando frío.


- ¿A sí? ¿De dónde eres? – preguntó con mucha curiosidad.


- No… quiero hablar de eso ahora – dijo aún nervioso.


- OK. Pero si necesitas algo, no olvides que soy tu amigo.


- Okey…


El guardia pegaso se quedó con él unas horas más, luego se despidió y se fue a dormir. Por el contrario, Red Stream no podía dormirse un solo segundo esa noche. Debía cuidar bien las habitaciones de las Princesas. Al principio era fácil, pues su amigo el pegaso lo acompañaba, pero pasaron las horas y este tuvo que irse a descansar, quedando Red Stream completamente solo. A medida que avanzaba la noche era más difícil, los ojos se le comenzaban a cerrar pesadamente; y para evitar esto debía caminar de un lado a otro para no dejarse vencer por el sueño. El pasadizo estaba totalmente oscuro, e incluso parecía aterrador. Red encendió su cuerno e iluminó con una radiante luz verde aquel pasillo. Se sentó, ya cansado de tanto andar en círculos, y pensó en lo que había pasado ese día. Al recordar todo esto, no pudo evitar llorar un poco. De repente se oyeron unos pasos a lo lejos. Él creyó que venían de la habitación de una de las princesas y no le tomó importancia. Pero esos pasos parecían oírse más cerca, y fue en ese momento que supo que no estaba completamente solo…


- Jajajajajajaja, ay pobre Red Stream… ¿Estás… llorando? Ajajajajajajaja – dijo una voz femenina burlonamente, una voz muy familiar para Red Stream.


- ¿Chrysalis? ¿¡Qué estás haciendo aquí!?

Capítulo 2: ¡¡MAÑANA ES EL DÍA DEL GUARDIA!!

Narra Red Stream:

Hoy me tocó hacer guardia en la noche. ¿He dicho alguna vez que es súper aburrido? En fin, mi amigo y colega Shelter me hizo compañía unas horas, luego se fue a dormir. Cuando era más de media noche me empezó a ganar el cansancio y mis ojos comenzaron a cerrarse. Tuve que caminar en círculos y encender mi cuerno para no dormirme. A los cinco minutos me cansé de caminar y me senté. Sin querer recordé lo que leí en el diario, me puse a pensar también en mi amigo Shelter; ¿qué me diría si supiera la verdad? Reconozco que cometí errores, pero si llegara a enterarse, ¿me ayudaría o me daría la espalda? ¿Qué hubiera sido de mi vida si no me hubiera vengado? ¿Y si no hubiera fingido mi muerte? Todos estos pensamientos rondaban por mi cabeza cuando de pronto escuché unos pasos. “Seguro una de las Princesas tiene insomnio”- pensé. Pero los pasos se acercaban y vi la silueta de una alicornio grande. Creí que era solo mi imaginación o que la Princesa Celestia bajaba al comedor por algo de agua. Mas no era mi imaginación, y tampoco Celestia; me di cuenta al escuchar una voz, muy familiar para mí.

- Jajajajajajaja, ay pobre Red Stream… ¿Estás… llorando? Ajajajajajajaja

- ¿Chrysalis? ¿¡Qué estás haciendo aquí!? – dije muy sorprendido, y algo asustado, lo reconozco - ¿No deberías estar en tu pequeño reino planeando tu próximo fracaso, digo, ataque?

- Qué gracioso eres Red, pero no me voy de aquí hasta que me devuelvas lo que es mío…

- ¿D-Dé que hablas? – dije haciéndome el bobo. ¿Qué tiene? Funciona si el otro pony es bobo, pero de verdad.

- No te hagas el tonto… Son tus poderes, los poderes que te di. Ahora me los vas a devolver – dice cargando un hechizo y preparándose para absorber mi magia (no era tan boba como creí, estoy frito.).

- ¡ESO NO ERA PARTE DEL TRATO! – dije ejecutando un campo de fuerza que me protegiera

- ¡NUNCA ME DIJISTE QUE TENDRÍA QUE DEVOLVÉRTELOS SI DECIDÍA YA NO TRABAJAR CONTIGO!

- ¿Creíste que te los había dado como un regalo de agradecimiento? ¡PUES NO! Ahora que ya no estás de mi lado, quiero asegurarme que no los usarás en mi contra… ¡DÁMELOS!

- Eso… no era parte del trato – dije haciendo mi campo de fuerza más fuerte.

- ¿Para qué los quieres? ¡No los necesitas, por Equestria, eres el…! Ah verdad, los necesitas para seguir siendo Red Stream – dijo sonriendo con suficiencia – Mmm, ya que tanto los necesitas… ¿Qué tal otro trato? Vuelve a trabajar conmigo, y dejaré que los tengas; niégate, y aunque no quieras te los quitaré… ¿Qué me dices?

Me quedé pensando en esta nueva propuesta que me ofrecía. No estaba mal, ¿pero si no la cumplía? Tras pensarlo unos segundos tomé una decisión, me armé de valor y le respondí fuerte y claro:

- No.

- ¿¡QUE DIJISTE!?

- Dije que no. Trabajar contigo fue un error. No cumples con lo que prometes. Solo buscas tu propio beneficio. Se supone que es un trabajo “de equipo”. ¡Pero al parecer esa palabra no existe para ti!

- Piénsalo, a menos que no quieras seguir con tu “nueva vida”. Además, ¿quién más podría ayudarte? Nightmare Moon ya no existe. Discord es una estatua. Rey sombra acaba de ser vencido. ¿Quién más hay que sea poderoso y tenga sed de venganza al igual que tú? ¡Solo yo! Sin contar con que los otros que te mencioné aparte de ser unos inútiles no tienen ejército, ni ayudantes, ni reino, ¡NI NADA! En cambio, yo tengo un enorme ejército de simuladores que podrían estar a tu completa disposición si tú quieres… Piénsalo Red, te conviene. Volveré en unos días a ver qué eliges. Sinceramente, espero que tomes la mejor…

- ¡NI LO SUEÑES! ¡JAMÁS ME VOLVERÉ A UNIR A TI!

- Pues disfruta de tus poderes, en cinco días vuelvo por ellos, si es que no has cambiado de parecer… Ajajajajaja – dijo riéndose como una loca y luego desapareció.

Si antes estaba frito, ahora estoy peor. ¿Qué voy a hacer ahora…?


Este asunto me tuvo demasiado preocupado el resto de la noche. La parte buena es que dejé de tener tanto sueño. Algunas horas después amaneció. “Al fin”- dije para mis adentros, por fin iba a dormir un poco. Ni bien llegó el otro guardia me fui corriendo a mi habitación. Cerré las cortinas, y sin ni siquiera quitarme la armadura me lancé a la cama. Creo que me olvidé de programar al reloj despertador, pues luego de quedarme dormido, varias horas después alguien estaba tocando la puerta y me despertó.

- Pase… - dije aún medio dormido. Se abrió la puerta y entró mi amigo Shelter. ¿Habré estado roncando? Me dio roche preguntarle.

- Guau amigo, ¿desde cuándo duermes tanto? – me dijo riéndose.

- ¿Tanto? – dije confundido.

- Van a ser las cuatro de…

- Todavía no es de día, cinco minutitos más – dije acomodándome para seguir durmiendo.

- Van a ser las cuatro de la tarde.

- ¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ!?

- Por eso te digo, ¿desde cuándo duermes tanto?

- ¿¡POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES!?

- Te lo iba a decir, pero no me dejas hablar…

- Vale lo siento – dije frotándome los ojos. - Oye, ¿te sientes enfermo, o algo?

- No, ¿por qué lo preguntas?

- Anoche estabas muy raro, y hoy dormiste demasiado.


- Estoy bien, solo estaba nostálgico como te dije ayer, y dormí mucho porque me olvidé de poner el despertador.


- Ya bueno, pero baja para que alcances a tomar el lonche – me dijo yéndose.


- Sí, ya te alcanzo – dije levantándome.

Me quité la armadura, me lavé la cara y me peiné. Luego bajé al comedor y localicé a mi amigo en una de las mesas del fondo. Me serví lo que iba a comer y fui a su mesa.


- Llegaste – me dijo sonriente. Lo noté muy feliz, no sé por qué.


- Hola, ¿y por qué la sonrisa?


- ¿No sabes qué día es mañana?


- ¿Miércoles?


- No, tonto. ¡¡MAÑANA ES EL DÍA DEL GUARDIA!! ¡¡Y NOS TOCA DESCANSO TODO EL DÍA!! – dijo gritando tan fuerte que medio comedor volteó a verlo. Creo que no se dio cuenta, o no le importó.


- ¡Ah claro, el Día del Guardia! No sé por qué últimamente ando en las nubes.


- No puedes andar en las nubes, no eres pegaso.


- Ehhh… Como sea, olvídalo. ¿Qué hacemos para celebrar nuestro día?


- Tengo muchas ideas podríamos ir al teatro, o al parque de diversiones, a un concierto…


Empezamos a hacer una lluvia de ideas sobre lo que podíamos hacer, me gustaría poder hacer todo, pero solo tenemos un día. Estábamos indecisos sobre ir a un concierto o al parque de diversiones, cuando llegó un guardia y se dirigió a mí con estas palabras:


- Señor Red Stream, debe venir conmigo. - Mmm… ¿Se puede saber para qué? – dije con curiosidad. - Le reitero: debe venir ahora. Son órdenes de la Princesa Celestia – "si las miradas mataran…" dije mentalmente.  - Ya regreso amigo – le dije a Shelter. Él asintió y siguió comiendo su sándwich de margaritas.

Seguí al guardia antes que me matara (con la mirada), mientras me preguntaba por qué rayos me estaría llamando la Princesa Celestia. Tal vez para… ¿felicitarme por el Día del Guardia? Tenía un mal presentimiento, no sé por qué…

Capítulo 3: “Todo apunta a él”

Narro yo:

En una sala de las tantas que hay en el Castillo de Canterlot, están la Princesa Celestia, la Princesa Luna y otra pony más. Esta era una pegaso color lavanda, melena verde agua, ojos verde agua un poco más oscuros y su Cutie Mark era una planta de lavanda francesa. Tenía la melena recogida en un moño y se le notaba algo nerviosa; al parecer era introvertida y algo tímida. En ese momento llega un guardia seguido de Red Stream.

- Altezas… - dijo el unicornio blanco (es Red Stream, por si ya se olvidaron) haciendo una reverencia – Ustedes me llamaron, ¿verdad?

Entonces Celestia tomó la palabra:

- Sí, y te mandamos llamar para ver qué nos puedes decir respecto a este tema que vamos a tocar. – dijo muy seriamente – Necesitamos saber la verdad de los hechos, y si tú estás implicado en este asunto.

- Claro alteza, puede continuar.

- Luna, pásame por favor lo que encontramos… - dijo la Princesa del Sol refiriéndose a su hermana.

Luna levitó un pequeño frasco que se encontraba en una mesa detrás de ella, y se lo alcanzó a su hermana. Dentro del frasco se podía apreciar unos cabellos, bastante largos y de un color azul opaco. Celestia le alcanzó el frasco a Red Stream, quien tenía cara de no comprender nada.

- N-no entiendo… ¿Qué es esto?

- Proceden del pasillo de nuestra habitación, que te tocó vigilar anoche – señaló la Princesa Luna – ¿Sabes de quién son?

- No lo s-sé, nadie ha estado en el pasillo anoche aparte de mí, Su Majestad.

- Entonces, ¿cómo es que aparecieron allí?

- No tengo idea. De noche hubo nadie en ese pasillo, pero talvez cuando amaneció…

- Proceden de la noche, Red Stream, y creo que hay alguien que te lo puede explicar mejor – dijo Luna, mirando a la pegaso color lavanda que describí anteriormente.

- Cuéntanos lo que sabes, Sweet Lavender – dijo la Princesa Celestia, animando a la pegaso a que tome la palabra.

Sweet Lavender miró nerviosamente a todos en la sala, luego se aclaró la garganta y comenzó a hablar.

- Bueno… Todo empezó anoche mientras dormía. Era más de media noche cuando de la nada me desperté, me sentía ansiosa y atemorizada por alguna razón que no conozco. Muy preocupada, salí de mi habitación para ver si había algo extraño, y percibí una energía mágica extraña. Sé que puede ser difícil de comprender, pero aun siendo pegaso puedo percibir la magia, es una habilidad que poseo desde pequeña. Pero, esta vez sentía que era una magia… maligna y muy poderosa. Decidí rastrear esta magia y me llevó al pasillo de sus habitaciones. No me aproximé mucho ni entré, porque tenía miedo de lo que me podría encontrar ahí. Así que esperé hasta hoy en la mañana para alertar a los guardias. Fuimos a inspeccionar el pasillo y hallamos esto, que me recuerda a la Reina Chrysalis. Y bueno, eso es todo lo que sé…

La Princesa Celestia miró a Red Stream seriamente y preguntó:

- ¿Había alguien más en ese pasillo anoche? ¿Estás seguro que solo estabas tú?

- No había nadie, Alteza.

- Sweet, ¿segura que la magia venía de ese pasillo? – preguntó esta vez la Princesa Luna.

- Sí, Alteza.

Luna miró a su hermana, esperando que dijera algo. Luego de reflexionar unos instantes, la Princesa del Día dijo:

- Realmente espero que el extraño sentido de la señorita Lavender haya fallado. No estamos haciendo esto para saber si alguien estuvo en el pasillo, eso no tiene importancia. Los hemos mandado a llamar a los dos, porque cualquiera podría determinar a simple vista que estos cabellos pertenecen a la Reina Chrysalis. Para comprobar esto, enviaremos estas pruebas al laboratorio. La verdad siempre sale a la luz, y cuando esto ocurra, habrá graves consecuencias para el que esté mintiendo. Así que, si alguno quiere decir algo más, puede hacerlo ahora.

Se hizo un silencio mortal en la sala, bueno, hasta que Celestia decidió romperlo.

- Está bien. Significa que nadie sabe más respecto al tema. Pero si nos esteramos que alguno de ustedes conoce un detalle, y nos lo está ocultando, se tomarán medidas más serias. Tú Red Stream, podrías ser retirado de tu cargo como guardia real; y tú Sweet Lavender, podrías ser despedida de tu trabajo como jardinera. Solo les puedo decir de nuevo, que la verdad siempre sale a la luz. Pueden volver a lo que estaban haciendo.

- Sí Alteza – dijeron Red y Sweet al unísono y se retiraron. También se fue el guardia que había traído a Red Stream, quedando las dos hermanas solas.

- Ay, no puedo creerlo – dijo Celestia algo alterada - ¿Los vilanos no descansan o qué?

- No pierdas la calma hermana – dijo Luna con un tono tranquilo y despreocupado – Solo hay que aumentar la seguridad para que la Reina mitad pony, mitad insecto, mitad queso (XD) no vuelva a ingresar a la ciudad.

- ¿Y qué si pasa como la otra vez? ¿Y si esa tal Chrysalis ya está aquí trasformada en otra pony?

- Ahh… Buen punto. Entonces habría que primero averiguar si está aquí.

- Ok, incrementaré el número de guardias en la ciudad… Aunque ahora me acabo de dar cuenta que no puedes confiar ni en el mejor guardia que hay aquí.

- Aún no sabemos si Stream es culpable – objetó Luna.

- Es cierto, pero me estoy dando cuenta que todo apunta a él.

- ¿Cómo que “todo”?

- Mira Luna, estamos a vísperas del Día del Guardia, la tercera parte de los guardias descansa hoy, la otra tercera parte lo hace mañana, y el último grupo descansa pasado mañana. – le explicó Celestia - En todo caso, ¿no hay menos guardias estos días que en los días normales?

- Mmm, tienes razón, estamos más vulnerables a un ataque.

- ¿Y quién le pudo haber dado esa información a Chrysalis?

- Pueden haber sido ambos, todos en el castillo saben que los guardias tienen un día libre por su Día.

- Pero las pruebas encontradas en el pasillo… da a entender que Chrysalis pudo haberse reunido con Red.

- Ahh… cierto. Pero no nos apresuremos a sacar conclusiones, aún no enviamos los cabellos al laboratorio.

- Ay Luna, estoy tan agotada…

- Yo también hermana, ¿qué te parece si voy buscando un hechizo de protección?

- Pero eso es mi trabajo.

- Para que descanses un rato, Celestia, no seas necia.

- Ok, ok. Pero no me digas necia.

- Está bien, te aviso si encuentro algo.

- Gracias.

Entonces Luna fue a la biblioteca del castillo, y se puso a investigar. A ella no le agradaba tanto los libros como a su hermana, pero como la vio muy cansada se ofreció a buscar el hechizo por ella, estuvo en la biblioteca varias horas, hasta que llegó la hora de mover la Luna.

- No puede ser posible, no encontré nada que nos sirva – dijo Luna mirando la enorme pila de libros en los que había buscado. Luego se levantó y se fue al balcón del Castillo, para traer la noche.

Capítulo 4: Hechizo de protección

Narra Red Stream:

Bueno, tenía razón al tener un mal presentimiento. Por si no tuviera suficientes problemas, Chrysalis se encargó de darme uno más, al dejar sus pelos por ahí. En fin, estoy en riesgo de ser despedido. Y en unos días vuelve Chrysalis, ¿qué voy a hacer? Esa loca se las ha ingeniado para acorralarme por todas partes. Las palabras de Celestia aún resuenan en mi mente… “La verdad siempre sale a la luz, y cuando esto ocurra, habrá graves consecuencias para el que esté mintiendo” Realmente estoy perdido. Pero lo más difícil de todo este asunto, es que tengo que fingir que no pasa nada. Y la cosa empeora si es con Shelter, él es súper curioso. Y hablando del rey de Roma… allí está Shelter.

- ¡Hola de nuevo amigo! – dijo alegremente (¿¡cuál es su secreto para estar feliz todo el tiempo!?) - ¿Qué te dijo la Princesa Celestia?

- Nada – dije yo.

- ¿NADA? – me dijo el curioso de mi amigo. Aunque ahora que lo pienso, que la gobernante de toda Equestria te llame para no decirte nada es ridículo.

- Nada… nada importante – dije rápidamente - ¿Y ya decidiste qué haremos mañana?

- Mmmm, creo que tendremos que ir al parque de diversiones.

- ¿Cómo que “tendremos”?

- Es que va a venir mi hija – me dijo sonriente.

- ¿¡TU HIJA!? – dije, mejor dicho, grité. No podía creer que tuviera una hija.

- Sí, ¿qué tiene?

- No creí que… digo, ¡eres muy joven todavía!

- Sip, tengo 23 años. Pero debo decir que mi hija es una de las mejores cosas que tengo en la vida.

- ¿Dónde vive ella?

- En Cloudsdale, con su madre y sus tíos. ¿Quieres ver una foto de ella?

- ¡Pero claro!

Entonces me llevó a su habitación y me mostró su “álbum familiar”. Su hija era muy linda. Era una pegaso color turquesa, su melena era rosa con franjas fucsia del mismo color de sus ojos. Había fotos de ella desde que era una bebé y en las más actuales, yo creo que tiene 4 o 5 años.

- ¿Cómo se llama ella? – le pregunté.

- Sapphire Blue.

- Qué original – le dije sarcásticamente.

- Le pusimos Sapphire por Sapphire Shores y Blue porque… no lo sé.

- Oye amigo, no es ofensa, pero… no se parece en nada a ti.

- Sí, lo sé, me lo han dicho antes, sin embargo, yo siempre estuve cien por ciento seguro que es mi hija. Es más, si tú hablas con ella, es prácticamente una versión femenina de mí.

- ¿Cuántos años tiene?

- Cinco años.

- Es muy linda…

- En eso se parece a mí – dijo orgulloso.

- Ashh… - le dije poniendo cara de estar diciendo “en tus sueños”.

- ¿Y tú tienes hijos?

- No.

- ¿Esposa?

- No.

- ¿Pony especial?

- ¡Ya basta, pareces un interrogatorio! – dije exasperado.

- Entonces… ¿eso es un sí?

- No, no tengo pony especial.

- ¿Hay alguien que te guste?

Iba a decir que no, pero se me ocurrió una idea para darle vuelta a la situación.

- No, ¿y tú por qué quieres saber? – le pregunté con una sonrisa pícara.

Entonces se puso muy colorado. Jejeje, objetivo logrado.

- No, por nada – me dijo, pero su cara lo delataba.

- Ok, ok. ¿Y cuándo viene tu hija?

- Llega mañana en el tren de las siete.

- Entonces te acompañaré a que la recojas.

Después de esto me fui a descansar un rato a mi habitación porque faltaban unos minutos para la cena. Esta pequeña charla me alegró bastante el día. Lo que más me cuesta creer es que mi amigo tenga un lado responsable y maduro (XD) pues, al menos el tiempo que lo he conocido siempre ha sido sarcástico, despreocupado, algo burlón, se ríe de los problemas y principalmente un gran bromista. Aún no lo perdono por lo que me hizo una noche. Me pusieron a vigilar un sector bastante grande del primer piso del castillo, la entrada para ser más específico. Me dio un gran susto y encima me hizo pasar vergüenza…

FLASHBACK

Ahí estoy yo, caminando de un lado a otro, con mi cuerno encendido. Hay otros guardias más allá haciendo lo mismo que yo, pero no están demasiado cerca. En eso escucho algo extraño a mi izquierda, y pues me acerco a ver qué es, y pues me llevo un susto de muerte cuando escucho detrás de mí, a alguien que me dijo:

- Hola…

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Entonces creo que todo el primer piso y el segundo se iluminó, y salieron de no sé dónde un montón de guardias con espadas, lanzas, escudos, todos listos como para enfrentar a un monstruo espantoso. Hasta las empleadas de limpieza habían salido con sus escobas… con eso te digo todo. Y todo para encontrarme a mí casi muerto del susto, mirando con cara de pánico a Shelter casi muerto… de la risa. Él no paraba de reírse hasta que alguien por fin habló.

- ¿Se puede saber qué paso aquí?

Entonces Shelter entre risas contó a todo el mundo su gran broma. Y pues claro, todo el mundo se rio mucho. ¿Y yo? Solo quería que la tierra abriera su boca y me tragara, pero no me quedó otra opción que reírme también.

FIN DEL FLASHBACK

Han sido muchas veces las que Shelter me ha hecho bromas así. Incluso ya ha tenido problemas con otros guardias por sus bromas pesadas. Pero a la vez es muy responsable. Otra cosa que me llamó la atención de la charla que tuvimos es que nuca se refirió a la mamá de su hija como su esposa, novia, o pony especial. Tal vez ya no tiene nada con ella, pero si se hace cargo de su hija. De todas formas, si decide contarme sobre eso ya lo hará, no quiero ser entrometido.

Pero en lo que sí quiero ser entrometido (bueno, no tanto) es en descubrir quién le gusta. Pero así como es él… de seguro él mismo se va a delatar.

Narra la Princesa Luna:

No puede ser posible… ¡No encuentro nada hasta ahora! No sé cómo hace mi hermana que va por un libro a la biblioteca y a los cinco minutos ya lo encontró, yo he buscado en casi media biblioteca y nada. De repente veo un libro allí al fondo, que todo este tiempo lo he visto, pero nunca lo he revisado. Entonces le doy una hojeada y…

- ¡LO ENCONTRÉ! ¡LO ENCONTRÉ!

- ¿Qué cosa encontró, Alteza? – me dice la pobre bibliotecaria, quien ha tenido que volver a su sitio todos los libros que he buscado.

- Justo lo que estaba buscando – dije muy contenta.

- Oh, pues, qué bueno.

Entonces salí volando de allí y le mostré el libro a mi hermana.

- ¿Ves, hermana? ¡Es perfecto!

- Sí, este hechizo es justo lo que necesitamos, si Chrysalis ya está aquí la expulsará – dijo Celestia feliz.

- Y ahora… ¿Quién lo hace?

- Bueno, lo hago yo.

- Entonces, ¿qué esperas?

- Tengo que ir al centro de Canterlot, para que el hechizo funcione.

- Llamaré a tu escolta, hermana.

- Gracias Luna n.n

Luego supongo que Celestia fue al centro de Canterlot con su escolta, pues al rato sentí activarse un campo de fuerza en forma de burbuja que encerraba todo Canterlot, miré por la ventana y sí, era una como una burbuja enorme color amarilla. Si el hechizo salió bien, Chrysalis no podrá entrar, y si ya estaba dentro, acaba de ser expulsada. Voy a dormir tranquila esta noche. A no, ahora que lo recuerdo, de seguro Celestia va a querer que vigile Canterlot desde el balcón con mi telescopio. Creo que voy a estar tranquila, pero no voy a dormir. Qué mal .

Capítulo 5: Sapphire Blue Parte 1

Narro yo:

Son aproximadamente las ocho de la noche, pero ya no estamos en Canterlot, sino en Cloudsdale; frente a una casa de dos pisos. Entonces aparece una pony que llevaba una mochila (o como se diga) color blanca. Esta pony era una pegaso color turquesa oscuro, melena morado claro y de ojos de un color similar. Tenía de Cutie Mark un cupcake decorado con crema del mismo color de su melena. Esta pony entró a esa casa abriendo la puerta con la llave que tenía. En eso…

- ¡Hola Grace! – dice una pegaso color crema y melena verde claro saliendo de la casa. Sus ojos eran verde oscuro, y su Cutie Mark era tres hojas (de un árbol).

- Hola hermana… - dice la pegaso turquesa llamada Grace que describí anteriormente, mientras entraba a la casa.

- ¿Qué tal el trabajo hoy?

- Bien… Horneé muchos cupcakes… ¿Y mi hija ya hizo su tarea?

- Más rápido que nunca, está emocionada por el día de mañana.

- Ay, mi hijita, ¿dónde está ella?

- Debe estar en su cuarto.

Entonces la tal Grace sube las escaleras y entra a una de las habitaciones, en la que hay dos camas, una más grande que la otra. En la más pequeña está sentada una potranca de cinco años aproximadamente, la misma del álbum familiar de Shelter. Ella está metiendo algunas cosas a una maleta.

- ¡Mami! – dice la pequeña pegaso al ver entrar a Grace.

- Hola, mi terroncito, ya llegué – dice abrazando a su hija - ¿Me extrañaste?

- Sí mami, te extrañé mucho – dice la niña emocionada.

- Ok, ok; pero ya vine, corazón.

Grace entonces se dirige a su cama y comienza a sacar las cosas que traía en su mochila.

- Mami… - dice la pequeña pegaso, que sigue metiendo cosas a su maleta.

- Dime hija.

- Ya quiero que sea mañana. Quiero ver a mi papá.

Entonces Grace deja de hacer lo que estaba haciendo, y se queda pensativa, como si estuviera recordando algo con nostalgia.

- ¿Mami?

- ¿Qué me decías hija? – dice Grace volviendo a la realidad.

- Que ya quiero ver a mi papá…

- Ah… - dice Grace tratando de sonar normal.

La pequeña Sapphire era niña, pero no quería decir que fuera tonta. Ella notaba que cada vez que alguien tocaba el tema de su padre, su mamá actuaba raro. También tenía muchas preguntas acerca de su padre, por qué no vivía con ellas, y por qué sus amigas sí vivían con su papá. También por qué su madre no quería ir a visitarlo a Canterlot, supuestamente por trabajo. Sabía que ellos no tenían ninguna relación sentimental, pero ella quería indagar más.

- Oye mami… - dijo la pequeña niña acercándose a Grace.

- ¿Qué pasa cariño?

- ¿Por qué mi papá y tú terminaron? – dijo la niña por fin la pregunta cuya respuesta tanto ansiaba saber.

- Pues… por problemas que tuvimos, cosas de adultos – dijo Grace intentando sonar lo más natural posible, pero Sapphire no se conformó con eso.

- ¿Qué problemas?

- Hija, son temas complicados, eres muy pequeña y aún no lo entenderías…

- Sí lo voy a entender, mami. ¡Ya soy grande!

- Te lo contaré algún día, cuando seas más grande, cuando tengas 17 o 18 años.

- Prométemelo mami.

- Te lo prometo – dijo Grace abrazando a la niña.

- Oye – dijo Sapphire aún abrazada a su madre - quiero que me acompañes a ver a mi papá.

- No puedo hija, tengo que trabajar.

- Pero es feriado…

- Sí, y por eso más ponys vienen a la pastelería – dijo Grace a su hija – Pero el sábado me darán vacaciones, y vamos a jugar todo el día, ¿sí?

- Pero ya no va a estar mi papá…- dijo la potranca bajando las orejas.

- No te pongas triste, tu papá y yo nos vamos a poner de acuerdo para estar un día los tres juntos. ¿Te parece bien?

- ¡Sííííííí! – dijo Sapphire muy contenta y algo sorprendida también, pues su mamá nunca le había prometido algo así.

- Entonces cariño – dijo Grace - ¿ya tienes lista tu maleta?

- Sí mami, ya está lista – dijo Sapphire mostrando su maleta.

- ¿Puedes meter esto también? – dijo Grace dándole una cajita con un lazo – Es un regalo para Shelter de mi parte.

- ¡Uhhhh! ¿Qué es? – dijo Sapphire metiéndolo a su maleta.

- Es un reloj…

- Mami, ¿a qué hora me tengo que despertar mañana?

- Para que alcances el tren de las siete... – dijo mientras hacía el cálculo – Te levantaré a las seis para que tomes el desayuno con calma.

- Es muy temprano… Pero no importa, lo que sea por ver a mi papá.

Grace sonrió y después le dijo:

- Sí, y por eso te vas a dormir temprano. Baja, que la cena casi está lista.

- Está bien mami, ya voy.

- Ok, te espero abajo – dijo Grace bajando.

- Ya mami n.n

Entonces se puso a ordenar sus juguetes para luego bajar a cenar.

Mientras tanto abajo…

- ¡Cobbler, ya pues, ayúdanos a poner la mesa! – dijo la pegaso crema que recibió a Grace en la puerta - ¡Deja de perder el tiempo y pon los platos!

- ¿Grace y tú no pueden hacer eso? – dijo el tal Cobbler, un pegaso marrón, melena gris, ojos verdes y Cutie Mark de un zapato.

- ¡Se supone que todos tenemos que colaborar! – le respondió la pegaso color crema - ¡Los corceles también deben ayudar en la casa!

- ¿¡Pueden callarse ustedes dos!? – intervino Grace algo alterada - ¡Tanta bulla hacen que no me dejan oír mis pensamientos!

- ¿Y se puede saber en qué o en QUIEN estás pensando? – preguntó Cobbler.

- Noé.

- ¿Noé? – dijo Cobbler confundido.

- No e de tu incumbencia (XD) – dijo Grace y a la otra pony le dio un ataque de risa (LOL).

- ¡Arrggghh! – dijo el pegaso marrón y se fue furioso.

- Creo que se enojó – dijo la pegaso crema aun riéndose – pero faltó decir los Derechos de Autor.

- Ah, claro: “Chiste copiado de mi asombrosa hermanita Everlasting Leaves”. ¿Contenta? – dijo Grace sarcásticamente a la pony crema, que al fin sabemos su nombre.

- Sí, y mucho – dijo Everlasting Leaves y se comenzó a reír de nuevo, y Grace no tardó en hacer lo mismo.

- Mejor sirvamos la cena antes que el odioso de nuestro hermano muera de hambre – dijo Everlasting.

- O antes que nos grite otra vez – añadió Grace.

Luego de esto las dos yeguas sirvieron la cena y los tres mejores hermanitos del mundo empezaron a comer (es sarcasmo, por si no se han dado cuenta).

- Grace, ¿dónde está Sapphire? – preguntó Everlasting.

- Ya viene – respondió Grace.

- De seguro está muy emocionada por ver al idiota de su padre – dijo Cobbler, más conocido por sus hermanas como “el odioso”.

Grace no dijo nada, pero en su rostro se podía ver que le molestó el comentario de su hermano.

- ¿Qué pasa Grace? ¿Aún te duele que mencione a ese idiota? – dijo “el odioso”.

FLASHBACK DE GRACE:

Están en el mismo lugar los tres hermanos cenando. En eso Cobbler le pregunta a Grace: - Y Grace, ¿Shelter te ha dicho algo sobre el bebé? ¿Se va a hacer cargo o no?

Ella guardó silencio, luego soltó un triste suspiro y finalmente respondió con una voz apenas audible:

- Por favor hermano, no me menciones ese nombre.

Esta respuesta causó que todos guarden silencio, hasta que Everlasting Leaves dijo:

- Grace, vamos, tienes que comer.

- No me siento bien, voy a ir a descansar.

- Come un poco más, por favor.

- No gracias… ya me voy – dice y se va.

Comienza a subir las escaleras y de repente siente náuseas, así que se detiene y alcanza a escuchar que Everlasting le dice a Cobbler:

- ¿Por qué tenías que mencionar esa palabra? Sabes que está deprimida por la ruptura y además muy sensible por el embarazo.

- ¿Y cómo entonces iba a enterarme de qué le ha dicho?

- Hubieras dejado que yo le pregunte.

- Bueno entonces anda tú y pregúntale.

- Déjame terminar de comer primero.

Minutos después:

Grace está en su cuarto tirada en la cama, y en de repente entra Everlasting.

- Grace… ¿estás bien?

- Sí… solo que me siento mareada – dijo Grace sentándose al borde de la cama.

- Te pusiste mal porque mi hermano mencionó a Shelter, ¿verdad?

- No… bueno, en realidad sí…

- Tranquila, todo va estar bien. Y bueno, ¿te ha dicho algo?

- Fui a buscarlo a su casa, pero me dijeron que no estaba, así que le dejé la carta… - dijo Grace sollozado - Pero ¿qué tal si …?

- Escucha, de seguro va a leer tu carta, y si se le ocurre desaparecer yo lo buscaré por toda Equestria si es necesario para que se haga cargo del potro.

- Gracias, eres la mejor hermana que he podido tener – dijo llorando, pero de felicidad esta vez.

- De nada, y ¿tienes ganas de comer o ya no?

- Bueno, todavía tengo un poco de hambre.

- Está bien, te voy a subir un poco de comida.

- Gracias, el potro y yo te lo agradecemos.

- Ok, ya vuelvo.

FIN DEL FLASBACK, Y DEL CAPÍTULO TAMBIÉN

Capítulo 6: Sapphire Blue Parte 2

Narro yo:

- De seguro está muy emocionada por ver al idiota de su padre – dijo Cobbler, más conocido por sus hermanas como “el odioso”.

Grace no dijo nada, pero en su rostro se podía ver que le molestó el comentario de su hermano.

- ¿Qué pasa Grace? ¿Aún te duele que mencione a ese idiota? – dijo “el odioso”.

Grace no le dijo nada.

- No se habla con la boca llena… - dijo Everlasting Leaves, dándole a entender que se callara.

Cobbler se encogió de hombros y siguió comiendo. Al rato, Sapphire Blue aparece bajando las escaleras.

- Mami, tío, tía; ya llegué – anunció Sapphire.

- A la hora que te dignas aparecer, jovencita – dijo Cobbler.

- Lo siento tío… - dijo la pequeña bajando las orejas.

- No te preocupes Sapphire, siéntate – añadió Everlasting Leaves.

- Gracias tía n.n

Entonces el timbre sonó.

- Yo voy – dijo Cobbler levantándose de su asiento.

Abrió la puerta y era el cartero. Tenía una carta para Sapphire Blue. Cobbler la recibió y después de agradecer al cartero, cerró la puerta.

- ¿Qué es? – dijo Grace.

- Una carta para Sapphire del id… Perdón, de Shelter – respondió Cobbler, recibiendo una mirada asesina de parte de Grace.

- ¡Papi! – dijo la pequeña Sapphire levantándose como un resorte para ir a recibir su carta. Los ojitos le brillaban de la emoción mientras la leía.

- ¿Qué dice, cariño? – preguntó Everlasting.

- Papi dice que me llevará al parque de diversiones y me presentará a un amigo suyo.

- Eso es genial linda, pero tienes que terminar de comer – dijo Everlasting.

- Está bien tía.

Luego que la niña terminó de comer subió a su habitación. Hora de la decisión de a quién le corresponde lavar los platos.

- ¿Por qué tenemos que ser siempre Grace y yo? – dijo Everlasting.

- Pues porque… ¡Estoy cansado, he trabajado mucho hoy! – dijo Cobbler.

- ¿Crees que nosotras no estamos cansadas? ¿Crees que no hemos trabajado? – respondió Everlasting.

- Yo nunca dije eso – dijo Cobbler haciéndose el inocente – Bueno, yo ya me voy, lava tú los platos y si no quieres que los lave Grace.

- ¡Un momento! – dijo Grace – Nosotros dos tenemos un asunto pendiente que resolver.

- ¿En serio? Ah verdad, del idiota – dijo Cobbler desafiante.

- En primer lugar, NO TE PERMITO que te expreses así de él, ¿ME OÍSTE? Ten algo de respeto a mí y a mi hija. No quiero que lo vuelvas a llamar así. Al menos no cuando esté presente yo, y MUCHO MENOS en frente de mi hija – dijo Grace indignada – Y, en segundo lugar, ¿por qué no lavas tú los platos? ¿Por qué siempre tenemos que ser nosotras? No sé quién de ustedes dos lavará los platos hoy, pero YO NO.

- ¡TEN CUIDADO CON LO QUE DICES, INSOLENTE! – le gritó Cobbler – ¿CREES QUE ME PUEDES ALZAR LA VOZ DE ESA FORMA? ¿Te has olvidado quién manda aquí? ¡Pues esta es MI casa, y aquí mando YO! Y si no te gustan las reglas ni la forma en que me expreso, pues haces tus maletas, ¡agarras a tu hija y TE LARGAS!!!!

- ¡No le hables así a mi hermana! – intervino Everlasting - ¡Ya estoy harta de ti, Cobbler! Vámonos a dormir, hermana. Cobbler que se encargue de los platos – dijo mientras ella y Grace salían de la cocina.

- ¡MALDITA SEA! Ustedes dos me las pagarán, ¿¡entienden!? – gritó Cobbler y se puso a lavar los platos maldiciendo por lo bajo. Para eso las dos hermanas ya se habían ido.

- Gracias hermana por sacarme de ahí – le dijo Grace a Everlasting mientras subían las escaleras – No sé en qué hubiera acabado esa discusión si no hubieras intervenido.

- De nada, hermanita – le respondió Everlasting – La verdad, a mí no me gusta pelear con Cobbler, pero no hay otra manera que nos respete.

- Si… ¿desde cuándo se volvió así?

- No lo recuerdo… Como quisiera volver a esos días, cuando éramos niños, y nos llevábamos bien… - dijo Everlasting con nostalgia – Cuando jugábamos juntos a las carreras…

- Si… Cómo extraño esos días… Ojalá hubiera una forma de que todo sea como antes…

- Si. Realmente quiero eso. Fue el último deseo de nuestra madre, ¿recuerdas?

FLASHBACK DE LAS DOS:

En la cama de un hospital, está una pegaso de color amarillo claro, la melena blanca, sus ojos son celestes. Rodeando la cama están los tres hermanos, Cobbler tiene unos catorce años, Grace tiene más o menos doce años y Everlasting Leaves, diez.

- Hijos, escúchenme – dijo la pegaso con un hilo de voz – Ya no me queda mucho tiempo… así que quiero que me prometan algo…

- No madre, no digas eso – dice Cobbler al borde del llanto – Tú… tú te vas a poner bien…

- No podemos perderte a ti también... – dijo Grace sollozado – Eres lo único que nos queda mamá…

- Hijos prométanme… – dijo la pegaso – que… siempre, pase lo que pase… ustedes estarán juntos… en las buenas y en las malas… Que se van a cuidar entre ustedes… que se apoyarán… en todo… Prométanme eso, para que pueda descansar en paz…

- Te lo prometo, mamá – dijo Cobbler.

- Yo también – dijo Everlasting.

- Y yo – dijo Grace.

De repente la pegaso comenzó a quejarse, la hora de partir había llegado.

- No… mamá… – dijo Grace abrazando a la pegaso mientras lloraba – No te vayas, madre…

- Grace, hija… te quiero… y a ustedes también… - dijo la pegaso amarilla con su último aliento – los extrañaré…

- Mamá… te queremos, no te vayas – dijo Everlasting llorando también.

De pronto la pegaso cerró los ojos, y la máquina que estaba registrando su pulso dejó de sonar. Los tres hermanos rompieron en llanto y se abrazaban el uno al otro, pero no hallaban consuelo. Hace menos de una semana que habían perdido a su padre, y ahora a su madre. Estaban completamente devastados…

FIN DEL FLASHBACK

- Mamá… – sollozaba Grace.

- Ella… ella no quiere vernos así – dijo Everlasting – tenemos que hacer algo, hermana.

- Sí… Para que pueda realmente descansar en paz – añadió Grace.

- Mañana, mañana yo descanso todo el día. Podemos pensar en algo.

- ¡Sí! Yo voy a descansar en la tarde, podremos hablar bastante rato – dijo Grace.

- Está bien. ¡En memoria de nuestra madre! – dijo Everlasting extendiendo su casco.

Grace colocó su casco sobre el de su hermana y ambas lo elevaron al mismo tiempo, y luego se abrazaron.

- Voy a ayudarle a Sapphire a dormir, buenas noches – dijo Grace yendo a su habitación.

- Buenas noches, que descansen – dijo Everlasting.

- Adiós – dijo Grace.

Grace entró a su habitación, pero ella no estaba.

- ¿Dónde pudo haberse ido?

Entonces la buscó en el baño, y allí estaba, mirándose en el espejo.

- ¿Sapphire?

- Hola mami – dijo la niña.

- ¿Ya te lavaste los dientes?

- Sí mami.

- Ok, ahora a dormir. Mañana te levantarás temprano.

- Está bien mami. ¿Por qué tardaste tanto?

- Estaba conversando con Everlasting.

- Ah…

Entonces Grace llevó a su hija y la acostó, la tapó y finalmente le dio un beso en la mejilla.

- Buenas noches, mi pequeña.

- Buenas noches, mami – respondió Sapphire.

Luego Grace apagó las luces y fue a lavarse los dientes para dormir.

Capítulo 7: Varias sorpresas inesperadas

Narro yo:

Al día siguiente, en Canterlot:

Amaneció como amanecía siempre, como un día miércoles cualquiera. Pero no era un día cualquiera. Era el Día del Guardia y, por lo tanto, feriado. Eran casi las 7 de la mañana, y por ser feriado, la estación del tren estaba más llena de lo normal. Entre la multitud que esperaban el tren de las siete, estaban nuestros ya conocidos personajes: Red Stream y Shelter. Y cuando dan exactamente las siete en punto, llega el tan esperado tren.

- ¡Llegó el tren! ¡Llegó el tren! – dijo Shelter – Con cinco segundos de retraso, ¡pero llegó!

- Amigo, ya cálmate – dijo Red Stream.

- ¿Cómo quieres que me calme? – respondió Shelter - ¡Voy a ver a mi hija después de cuatro largos meses!

Entonces el tren por fin para, y los pasajeros comienzan a bajar

- A ver: no es, no es, no es… – decía Shelter - …no es, no es, ¡SI ES!

- ¡PAPI! – dijo una pequeña pegaso turquesa apareciendo de entre la multitud.

- ¡Hija! – dijo Shelter abrazando a la niña – No sabes cuánto te extrañé Sapphire…

- Yo también te extrañé mucho, papi – dijo Sapphire – correspondiendo el abrazo.

De repente la niña se percató de la presencia de Red Stream, quien estaba a punto de llorar por tan tierna escena.

- Papi, ¿él es el amigo que me ibas a presentar?

- Ah, sí. Sapphire Blue, él es Red Stream. Red Stream, ella es Sapphire Blue.

- Hola – dijo Sapphire sonriendo – ¿De dónde conoces a mi papá?

- Somos colegas – respondió Red Stream.

- ¿Eres guardia real también? ¿Conoces a la Princesa Celestia? ¿Y a la Princesa Luna? ¿A la Princesa Cadance? ¿A Shining Armor? ¿A …?

Shelter iba a decirle algo a su hija para que dejara de interrogar a Red de esa forma, pero se detuvo al escuchar una voz que llamaba a su hija, una voz ligeramente familiar.

- ¿Sapphire? ¿Dónde estás Sapphire?

Entonces volteó para ver de quién se trataba y resultó tratarse de…

- ¿Gr-grace…?

- Ho-hola Shel…

Ambos se quedaron como petrificados, era una sorpresa inesperada. Sapphire ya estaba en otra, conversando con Red Stream sobre el Castillo, la Princesa Celestia, la Princesa Luna, etc. y no se había dado cuenta que sus padres se habían encontrado de esa forma, sin esperárselo.

- ¿Has visto a Sapphire? – por fin logró decir Grace – Se bajó del tren muy rápido, no sé a dónde fue.

-  Está justo ahí – dijo Shelter y en efecto, Sapphire estaba hablando animosamente con Red Stream – Él es un amigo mío.

- Ufff… Qué alivio. Creí que… la había perdido.

- Menos mal que no pasó – dijo Shelter – Y… bueno, yo no pensé que vendrías…

- Yo tampoco, pero hubo un… cambio de planes en el trabajo, y no me dio tiempo de avisar. Espero no ser una molestia…

- Claro que no, además Sapphire siempre me dice que quiere que estemos los tres juntos… Así que… creo que estará contenta.

- Si… pero yo me tengo que ir al mediodía, tengo que trabajar…

- Ok… prometo cuidar bien de Sapphire cuando no estés…

- Está bien…

- Y… bueno, ¿cómo te ha ido en… todo este tiempo que no nos hemos visto? – dijo Shelter.

- Pues… bien. ¿Y a ti?

- Bien…

Entonces se formó un incómodo silencio, hasta que Sapphire se acercó junto con Red Stream.

- ¡Sapphire! No te bajes del tren así, podrías perderte. Gracias a Celestia que encontré a tu padre aquí y me dijo en dónde estabas.

- Disculpa mami, no haré eso la próxima vez – respondió la potranca con toda la sinceridad del mundo.

- Disculpada – dijo Grace y acarició su cabeza - ¿Y bien? ¿Qué planes tienen? – dijo intentando sonar amigable.

- Pues muchos – dijo Shelter – Pero primero, Grace él es Red Stream.

- Mucho gusto – dijo Red Stream extendiéndole su casco.

- El gusto es mío – respondió Grace dándole el casco también.

- Y ahora, ¿qué les parece si vamos al zoológico? Como es feriado, los niños no pagan – dijo Shelter.

- ¡SIIIIII! – exclamó la pequeña Sapphire.

- Pues vamos – dijo Shelter.

El camino al zoológico fue divertido, todos conversaban con todos. Bueno, todos menos Shelter y Grace, que se ignoraban el uno al otro. Era difícil entablar una conversación, pues no se veían hace un par de años. Al rato llegaron, pagaron las entradas y entraron.

- ¿Qué quieres hacer primero, hija? – preguntó Shelter.

- Pues… quiero subirme a un bote de esos – dijo Sapphire señalando a unos botes que se manejaban mediante pedales. Estos botes eran para navegar en una laguna artificial en donde había peces, tortugas, patos, etc.

- Pues vamos – respondió Shelter y se dirigieron a la laguna.

Escogieron un bote que tenía capacidad para cuatro integrantes, Shelter y Red Stream se subieron adelante, y atrás Grace y Sapphire. Los que se sentaban adelante eran los que debían pedalear para que el bote se moviera. Compraron, además una bolsa con alimento para peces, para que Sapphire les dé de comer.

- ¿Listo para pedalear? – preguntó Red.

Estoy listo – dijo Shelter.

Ambos pedalearon y el bote se empezó a mover. Grace y Sapphire se divertían alimentando a los peces, y mirando los patos.

- ¡Mira mami! ¡Ese pez es enoooorme! – exclamó la pequeña Sapphire al ver un pez que era muchísimo más grande que los demás.

- Hay que tomarle una foto – dijo Grace sacando una cámara pequeña de su bolso, y le tomó una foto al pez enorme.

- Oigan… ¿qué creen que pasaría si de la nada apareciera un tiburón aquí? – pregunto Red, algo asustado.

- No creo que eso pase, ¿cómo vendría un tiburón hasta aquí? – respondió Shelter.

- Mejor pregúntale… ¡A ESE TIBURÓN! – grito Red señalando a lo que parecía ser una aleta de dicho animal, a poca distancia de donde se encontraban.

Todos miraron a donde señaló Red Stream, y en efecto, era una aleta de tiburón, y se estaba acercando al bote.

- ¿Co-cómo llegó aquí? – dijo Grace.

- Nadando – dijo Shelter.

- Eso es obvio, Shelter – le respondió Red Stream - ¿no va a venir volando, no?

- Pues, si hay peces voladores, puede que también hayan...

- ¡CUÉNTALO DESPUÉS, HAY QUE ALEJARNOS!  ¡TENGO FOBIA A LOS TIBURONES! – gritó Grace.

- Ah, cierto. Tranquila Grace, todo va a estar bien – respondió Shelter mientras se paraba de su asiento, para sentarse al lado de Grace y Sapphire (la parte trasera del bote era solo para dos ponys, pero también podían caber tres, algo incómodos, pero sí se podía) – Hay que pedalear hacia la salida y luego…

- Es mejor no movernos – lo interrumpió Red Stream – si nos dirigimos a algún lado, nos perseguirá. Pero si nos quedamos quietos, pasará de largo.

- Papi, tengo miedo – dijo Sapphire mientras abrazaba a Shelter.

- Mantengan la calma todos allí atrás – dijo Red Stream – No creo que nos ataque si permanecemos quietos.

El tiburón se acercó a un lado del bote, el lado en el que estaba Sapphire. Y pues, la niña estaba muy asustada, pero luego de mirar al animal un momento, se soltó de su padre, se acercó a verlo más de cerca y de repente, intentó sacarlo del agua con sus cascos. (Qué bicho le habrá picado)

- ¡SAPPHIRE, NO! – gritaron sus padres a la vez y…


CONTINUARÁ

AVISO IMPORTANTÍSIMO

Gracias por leer este aviso. Les comunico que este fic ya no lo estaré subiendo a este blog, sino que lo subire ahora solo en el Fan Labor. Si ven mi perfil, en el cuadrito en donde está mi avatar, donde vivo, a qué me dedico etc. aparecen mis wikis favoritos. Mi fic está en el segundo wiki, el Fan Labor. Ahí lo pueden buscar, se llama igual: Soy yo, tu hermano. 

Gracias de nuevo por leer esto.

Atte. Raria

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